lunes, 14 de agosto de 2017

De Triacastela A Barbadelo, Camino Francés A Santiago

La segunda etapa de nuestra peregrinación tuvo como punto de inicio Triacastela y línea de meta en Vilei, Barbadelo.
Una mañana gris del mes de julio dejamos atrás Triacastela y lo hacemos por una senda bastante arbolada, tomando la variante que va por San Xil.
Aunque actualmente hay muchos peregrinos que realizan la opción que pasa delante del Monasterio de Samos puesto que allí hay hospedería y albergue además de poder admirar la belleza del monumento.
En seguidita llegamos a Balsa en donde las flores reflejaban la climatología reinante ese día.
Y las aves de corral salían a recibirnos.
Paraos un momento en La Capilla de San Antonio, pequeña y bonita. Echad un ojo hacia adentro, a ver si identificáis las figuras de su retablo.
El camino ahora transcurre por bonitas corredoiras entre muros musgosos.
Y altas congostras.
Una paradita también es preceptiva en La Fuente De Os Lameiros con su característica concha de vieira.
Hasta aquí no hicimos más que ir ascendiendo paulatinamente y llega ahora un poco de relax, llaneando, que aprovechamos para observar todo lo que nos rodea. Las montañas allá lejos perdidas en el manto de oscuras nubes que las cubren y las vacas paciendo calmosamente.
El peregrino se adentra de nuevo en la frondosidad del bosque gallego.
Y se encuentra con una compañera de viaje bastante usual por estos pagos: la lluvia, que también quiso unirse a la peregrinación en un verano bastante inusual. 
Afortunadamente se cansa en seguida y nos acompaña muy poco rato.
El camino es variado y no se hace monótono. Contribuyen a ello diversos elementos como estos pasos de piedra sobre un regato poco antes de Furela.
La Capilla de San Roque en Furela.
Estas escaleras surgiendo así de repente en pleno bosque.
Sin casi darnos cuenta, hemos ido descendiendo y ya nos encontramos en Sarria la cual atravesamos. Bordeamos El Río Sarria, subimos la escalinata y nos encontramos con La Iglesia de Santa Mariña.
No dejamos atrás La Iglesia De San Salvador, gótica del S. XIII.
Por cierto que muy cerca se encuentra La Torre da Fortaleza que, según dicen, perteneció a un antiguo castillo que defendía El Camino de Santiago y toda la comarca.
Acercaos hasta el emplazamiento del Monasterio de La Magdalena, reconstruido en el S. XVI y que presenta una mezcla de estilos con fachada plateresca, claustro gótico y elementos barrocos.
Después de una abrupta bajada el peregrino se da de bruces con El Puente de Áspera de cuatro arcadas sobre El Río Celeiro
A continuación, caminamos entre fincas cultivadas y hay un momento en que se cruza la vía del tren.
Y también El regato do Cervo a través de esta pasarela de madera.
Es ahora cuando nos tenemos que preparar para vencer un empinado repecho.
Menos mal que transcurre en un tramo bastante sombreado y con árboles autóctonos, algunos con curiosas formas, que contribuyen a animar al cansado viajero.
Y tras unos cuantos pasos ya en llano, llegamos por hoy a nuestra meta en Vilei, Barbadelo, para un más que merecido descansito.
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lunes, 7 de agosto de 2017

Camino Francés A Santiago: De O Cebreiro A Triacastela

Este verano los senderistas del Blog Grupo de Andainas Rías Baixas hemos estado realizando las 7 últimas etapas del Camino Francés a Santiago.
Comenzamos en O Cebreiro. No podíamos dejar de ver La Iglesia de Santa María La Real, prerrománica del S. IX, y llamada así por haber sido declarada santuario de protección real.
Dicen que es uno de los monumentos más antiguos del camino y en él se veneran el cáliz y la patena donde según la leyenda se produjo El Milagro del Santo Grial convirtiendo la hostia en carne y el vino en sangre.
También podéis ver esta imagen de La Virgen de Los Remedios con la cabeza algo inclinada, que según dicen lo hizo para poder contemplar el milagro en el momento en que se produjo.
Pasando por el pueblo observaréis Las Pallozas, típicas construcciones de piedra y tejados de paja.
Salimos de O Cebreiro por una pista recién inaugurada. Va paralela a la carretera, tiene buen firme y está bastante sombreada para mitigar los calores del verano.
En seguida llegamos a Liñares. Allí el peregrino puede refrescarse en las aguas de esta fuente.
Y también puede añadir un sello más a La Credencial de Peregrino en La Iglesia de San Esteban, también prerrománica, de una sola nave y enlosado tejado.
Y ya el caminante se va preparando para una de las cumbres de la etapa: El Alto De San Roque. Allí nos recibe la figura de un Peregrino Luchando Contra El Viento.
La ruta sigue paralela a la carretera y va atravesando diversas poblaciones en las que siempre se encuentra en donde paliar la sed y refrescarse y también iglesias en donde sellar la credencial.
Llegados a La Ermita de San Xoán do Padornelo llega el momento más duro de la etapa: La Subida Del Alto do Poio que hay que tomarse con calmita.
Continúa el peregrino su camino conociendo compañeros de viaje y diversos elementos de la Galicia rural. Por cierto que los hórreos llaman muchísimo la atención de los peregrinos foráneos.
Toca ya ir descendiendo y el paisaje es bastante variante. A veces entre prados.
A veces entre vegetación silvestre.
O a través de túneles formados por las ramas de los árboles.
Ya sabéis que Las Flechas Amarillas van señalizando la dirección a seguir y están por todas partes haciendo imposible perderse o desviarse de la ruta.
El peregrino va acercándose al punto final de esta primera etapa.
Siempre rodeados de belleza.
Y ahí está por fin, La Iglesia de Santiago de Triacastela, la ansiada meta de este primer día.
Después de reponer fuerzas, y si os encontráis con fuerzas, acercaos hasta el cercano Monasterio de Samos.
Lo veas por donde lo veas se muestra siempre espectacular.
Sus muros saben mucho de La Historia del Camino.
Y los monjes que lo habitan te la contarán gustosamente.
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lunes, 31 de julio de 2017

Cargadoiro Del Parque Etnográfico De Punta Ínsua, Viveiro

En El Parque Etnográfico de Punta Ínsua en Viveiro se encuentra este antiguo e impresionante “Cargadoiro” de mineral.

En tiempos fue muy utilizado ya que los terrenos de esta zona eran muy ricos en hierro y otros minerales que eran exportados a otros países.
Exportación que se realizaba por medio de barcos a los que había que cargar el mineral del que se tratase.
Por eso se eligió un lugar en donde los barcos pudiesen tener calado suficiente para fondear con seguridad y poder recibir el preciado mineral.
Que previamente desde las minas se cargaba en vagonetas suspendidas de un teleférico hasta El Cargadoiro de Punta Ínsua. 
El punto de destino del mineral eran países europeos en donde era destinado a la fabricación de cañones.
Si os acercáis a Punta Ínsua seréis recibidos por esta magnífica estructura en la parte superior.
Que también constituye un magnífico Mirador sobre La Ría de Viveiro.
Y desde donde contemplaréis perfectamente la parte inferior.
Atreveos a bajar hasta allí y os impresionará gratamente la solidez de sus vigas y columnas.
E intentad imaginar la actividad incesante que ocurría entre sus pilares antes de los años sesenta en que se abandonaron las instalaciones.
Paraos un buen rato a escuchar los salvajes sonidos del mar chocando con los abruptos acantilados cercanos.
Y, si veis atentamente, posiblemente descubriréis grutas casi olvidadas.
En un espacio que ha sido recuperado para uso y disfrute de todo el que por allí se acerca y que sin duda alguna merece nuestro aplauso.
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